viernes, 7 de febrero de 2014

INTELIGENCIA EMOCIONAL y APRENDIZAJE ESCOLAR (II).

En los programas escolares sobre inteligencia emocional y social desarrollados en Estados Unidos se enseñan una serie de habilidades personales y sociales que GOLEMAN clasifica (citando otra fuente, en “Inteligencia Emocional”, 1.995) en varios apartados sobre los que también podemos reflexionar los adultos:

1º/ CONCIENCIA DE UNO MISMO.-
   a) Aprender a observarse uno mismo y a reconocer los propios sentimientos.
   b) Aprender un vocabulario suficientemente rico que nos permita identificar nuestros sentimientos.
   c) Aprender las relaciones existentes entre los pensamientos, los sentimientos y las reacciones.

2º/ TOMA DE DECISIONES PERSONALES:
   a) Aprender a examinar las propias acciones antes de realizarlas y valorar sus posibles consecuencias.
   b) Aprender a discernir sobre si una determinada decisión está gobernada por el pensamiento o por el sentimiento (y aplicar esta comprensión a temas tales como el sexo y las drogas).

3º/ DOMINAR LOS SENTIMIENTOS:
   a) Aprender a dialogar con uno mismo para comprender los mensajes negativos que nos enviamos nosotros mismos (incluidas las autovaloraciones negativas).
   b) Aprender a comprender lo que se halla detrás de un determinado sentimiento (por ejemplo, el dolor que subyace a la ira).
   c) Aprender a buscar formas de manejar emociones básicas como el miedo, la ansiedad, la ira y la tristeza.

4º/ MANEJAR EL ESTRÉS:
   Aprender a controlar el estrés mediante ejercicios tales como la imaginación guiada y los métodos de relajación.

5º/ EMPATÍA:
a)     Aprender a comprender los sentimientos y las preocupaciones de los demás y a asumir su perspectiva.
b)    Aprender que existen diferentes formas en las que la gente siente las cosas.

6º/ COMUNICACIÓN:
   a) Aprender a hablar de los sentimientos propios y ajenos.
   b) Aprender a escuchar y a hacer preguntas.
   c) Aprender a distinguir entre lo que alguien dice o hace y sus propias reacciones o juicios al respecto.
   d) Aprender a enviar mensajes desde el “yo” (yo pienso/opino/siento…) en lugar de hacerlo desde la agresividad del “tú”.

7º/ APERTURA:
   a) Aprender a relacionarse abiertamente con los demás y a confiar en las relaciones sociales.
   b) Aprender cuándo puede uno arriesgarse a hablar de los sentimientos más profundos.

8º/ INTUICION:
    Aprender a identificar pautas en la propia vida y en las propias reacciones emocionales, y reconocer pautas similares en los demás.

9º/ AUTOACEPTACIÓN:
   a) Aprender a sentirse bien con uno mismo y a considerarse desde una perspectiva positiva.
   b) Aprender a reconocer las propias fortalezas y debilidades.
   c) Aprender a reírse de uno mismo.

10º/ RESPONSABILIDAD PERSONAL:
   a) Aprender a asumir la responsabilidad de las propias decisiones y acciones.
   b) Aprender a reconocer las consecuencias de las propias decisiones y acciones.
   c) Aprender a aceptar los propios sentimientos y estados de ánimo.
   d) Aprender a perseverar en los compromisos adquiridos (por ejemplo, estudiar)

11º/ ASERTIVIDAD:
   Aprender a ejercitar nuestros derechos y a afirmar nuestros intereses y sentimientos de una manera respetuosa con los demás, sin incurrir en agresividad ni tampoco en sumisión.

12º/ DINÁMICA DE GRUPO:
a) Aprender los valores derivados de la cooperación.
b) Aprender cuándo -y como-  mandar y cuándo obedecer.

13º/ SOLUCIÓN DE CONFLICTOS:
a) Aprender a jugar limpio con los compañeros, padres y maestros
b) Aprender el modelo ganador/ganador de negociar la solución de conflictos, es decir la mediación.

  JOSÉ ANTONIO GERMÁN LÓPEZ-ACOSTA.
ABOGADO Y MEDIADOR.

miércoles, 5 de febrero de 2014

INTELIGENCIA EMOCIONAL y APRENDIZAJE ESCOLAR.

DANIEL GOLEMAN, psicólogo y periodista científico, escribió un best-seller mundial titulado “Inteligencia Emocional” (1.995), un libro de imprescindible lectura para cualquiera que tenga interés en conocer el mundo de las emociones, sus bases científicas, el desarrollo de las mismas desde el nacimiento, y las posibilidades de incidir en la educación emocional de los niños (o de los adultos).

El título del libro hace referencia a un concepto cuya primera formulación se debe a los psicólogos John Mayer y Peter Salovey, los cuales vinieron a aportar una idea diferente sobre los ingredientes fundamentales del éxito en la vida (que con anterioridad se atribuían a la inteligencia entendida exclusivamente como coeficiente intelectual).

GOLEMAN comenta que en algunos estados de Estados Unidos el concepto de “inteligencia emocional” se ha adaptado al ámbito educativo en forma de programas sobre “aprendizaje social y emocional”, en todos los niveles educativos, desde las guarderías hasta la enseñanza secundaria (nunca es demasiado pronto, ni tampoco demasiado tarde). En la enseñanza elemental los niños aprenden a reconocer y nombrar sus emociones y el modo en que éstas les impulsan a actuar, de manera que al terminar los estudios primarios hayan desarrollado la empatía suficiente como para poder identificar, por las señales no verbales de otra persona, lo que puede estar sintiendo. Durante la enseñanza media aprenden a analizar con más detalle las emociones positivas y las negativas, y su repercusión en las maneras de actuar. Y en la enseñanza secundaria aprenden habilidades como saber escuchar, hablar de un modo que contribuya a resolver conflictos (en vez de generarlos) y saber negociar acuerdos satisfactorios para todos los implicados en un conflicto.

Según GOLEMAN la investigación científica ha demostrado que la autoconciencia, la confianza en uno mismo, la empatía y la gestión más adecuada de las emociones e impulsos perturbadores, no solo mejoran la conducta del niño, sino que también inciden muy positivamente en su rendimiento académico.

JOSÉ ANTONIO GERMÁN LÓPEZ-ACOSTA.

ABOGADO y MEDIADOR.